Verba volant, scripta manent

sábado, 25 de febrero de 2017

Badfinger

La formación más característica de Badfinger. De izquierda a derecha, Michael George "Mike" Gibbins (1949-2005), Peter William "Pete" Ham (1947-1975), Thomas "Tom" Evans Jr. (1947-1983) y Joseph Charles "Joey" Molland (1948-)

La historia de una de las bandas más prometedoras de los años 60-70, pero que desgraciadamente nunca llegó a la altura que muchos habían pronosticado, empieza en 1961 en la ciudad galesa de Swansea. Ese año, un grupo de adolescentes aficionados a la música crean un grupo que, tras varios cambios de nombre (se hicieron llamar The Panthers, The Black Velvets y The Wild Ones) y de componentes, adoptaría en 1965 el nombre de The Iveys (nombre tomado de una calle de Swansea llamada Ivey Place). Formaban el grupo Pete Ham y Dai Jenkins, como guitarras, y Ron Griffiths como bajo. A ellos se les uniría poco después Mike Gibbins como batería. Ham era el miembro con más talento del grupo; un excelente compositor y guitarrista, que luego sería señalado como pionero del power pop.
A finales de 1966 la banda se trasladó a Londres buscando fama y fortuna, y comenzaron a tocar en distintos locales de la escena musical de la ciudad. Su repertorio era amplio y heterogéneo: blues, soul, rock psicodélico, versiones de éxitos del momento y de canciones los Beatles... Poco a poco empezaron a hacerse un hueco en el circuito londinense e incluso Ray Davies, líder de The Kinks, les grabó una maqueta con tres canciones compuestas por ellos. En julio de 1967, Jenkins fue "invitado" a dejar el grupo; al parecer, le importaban más las chicas que la música. Para buscarle un reemplazo, el resto del grupo viajó hasta Liverpool, y allí les llamó la atención Tom Evans, cantante y guitarrista de un grupo llamado Them Calderstones. Hizo una prueba con ellos y lo invitaron a unirse a los Iveys en agosto de 1967. Evans no sólo se reveló como un gran compositor y músico, sino que pronto forjó una estrecha amistad con Ham.
Su gran oportunidad llegó en 1968. Mal Evans, asistente de los Beatles, y Peter Asher, presidente de la Apple Records, la discográfica que el cuarteto de Liverpool acababa de crear para editar sus propios discos, asistieron a una de las actuaciones de los Iveys. Convencido de su talento, Evans hizo que los Beatles escucharan las maquetas del grupo. A todos les gustó mucho su música, y dieron su aprobación para contratarlos. El 23 de julio de 1968 los Iveys se convertían en el segundo grupo (después de los propios Beatles) del catálogo de Apple Records.


Su primer single  se llamó Maybe Tomorrow (compuesto por Tom Evans y dedicado a su entonces novia, Leslie Sandton) y salió al mercado el 15 de noviembre. Alcanzó cierta popularidad en Europa y en Japón, pero apenas tuvo repercusión ni en EEUU ni en el Reino Unido. Su primer álbum se llamó igualmente Maybe Tomorrow y se publicó en julio de 1969, pero sólo en Japón, Alemania e Italia. Este relativo revés no enfrió los ánimos del grupo. A continuación compusieron y grabaron varias canciones para la banda sonora de The Magic Christian, una comedia protagonizada por Peter Sellers y Ringo Starr. Y poco después decidían, de acuerdo con su compañía, cambiar de nombre. The Iveys sonaba demasiado corriente y poco llamativo; además, en ocasiones los confundían con otro grupo llamado The Ivy League. Tras algunas discusiones, decidieron homenajear a los Beatles y hacerse llamar Badfinger (Bad Finger Boogie era el título original de la canción With a Little Help from my Friends).


Su primer disco bajo el nombre de Badfinger se tituló Magic Christian Music y salió al mercado el 9 de enero de 1970. Para aquel entonces Ron Griffiths ya había dejado la banda (según él, porque se había casado y había tenido un hijo, lo que hacía pensar a los demás que ya no tenía el mismo compromiso con el grupo). En su lugar incorporaron al guitarrista Joey Molland, ex-miembro de grupos The Masterminds o The Merseys, lo que hizo que Evans dejara la guitarra para ocuparse del bajo. El disco incluía algunas de las canciones de Maybe Tomorrow, las canciones que habían compuesto para The Magic Christian, algunos temas nuevos y sobre todo el primer gran éxito de la banda: Come and Get It, una canción compuesta por Paul McCartney y que como single vendió más de un millón de copias y alcanzó el puesto 4 en la lista de éxitos en el Reino Unido y el 7 en EEUU.


El siguiente trabajo de Badfinger, No Dice, publicado en noviembre de 1970, es para muchos el mejor disco de la banda, el mejor construido y más elaborado. Incluía además dos auténticos bombazos: No Matter What y Without You. No Matter What, compuesta y cantada por Ham, era una canción que encantaba al grupo, pero no tanto a su discográfica. A pesar de las reticencias, Badfinger insistió en publicarla como single, y el éxito fue inmediato, alcanzando el 4º puesto en las listas británicas y el 8º en las norteamericanas. Hoy en día se la considera una de las primeras canciones plenamente atribuibles al género power pop. En cuanto a Without You, nació de la unión de sendas canciones compuestas por Ham y Evans. Dos años después de su publicación, el cantante norteamericano Harry Nilsson grabó una versión, más edulcorada y emocional que la original, que se convertiría en uno de los mayores éxitos de la década de los 70.


Fue el mejor momento de Badfinger, con éxito de ventas y de crítica, y una excelente relación con los Beatles, pese a la ruptura del cuarteto de Liverpool, hasta el punto de que hubo quien vio en ellos a los herederos del legendario grupo. Colaboraron con John Lennon en su álbum Imagine, y con George Harrison en All Things Must Pass. En 1971 el propio Harrison produciría el tercer disco de Badfinger, Straight Up, que tuvo también una muy buena acogida y del que se publicaron como singles Day After Day (4º en las listas de EEUU y 10º en Reino Unido) y Baby Blue (14º en EEUU).


A partir de ese momento, las cosas comenzaron a torcerse para el grupo. La complicada situación financiera de Apple Records, con grandes pérdidas, retrasaba el pago de los derechos de autor que les correspondían. Además, algunas tensiones dentro del grupo llevaron a Gibbins a dejarlo durante unos meses, aunque regresó a finales de 1972. La falta de liquidez y algunos problemas acerca de la titularidad de los derechos provocaron un retraso en la publicación del cuarto álbum de Badfinger, Ass, que pese a comenzar a grabarse a principios de 1972 no se editó hasta noviembre de 1973, tras cambiar varias veces de productor y de estudio de grabación. No tuvo tan buena acogida como los anteriores discos, y, ante los problemas económicos de la discográfica (que entorpecerían el cobro de sus derechos de autor durante años) el grupo decidió buscarse otra compañía.


En aquel entonces el encargado de gestionar las finanzas de Badfinger era Stan Polley, un empresario norteamericano al que habían contratado en 1970, del que corrían rumores que lo vinculaban con el crimen organizado y al que algunos artistas que había representado acusaban de haberles robado. No obstante, los miembros del grupo se fiaban de él, y, pese a la recomendación de otro de sus mánagers, Stan Poses, de que no lo hicieran, firmaron un contrato que Polley les había conseguido con la Warner Bros Records para grabar dos discos anuales durante tres años. Su primer disco para la Warner, titulado sencillamente Badfinger, se publicó en febrero de 1974, y tuvo una pobre acogida de crítica y público.
Una vez editado Badfinger, la banda se puso manos a la obra para grabar el siguiente disco, Wish You Were Here. Durante la grabación las tensiones existentes en el seno del grupo se agudizaron, especialmente entre Ham y Molland, cuya esposa, Kathie, se entrometía cada vez mas en la actividad de Badfinger. Al terminar la grabación, en mayo de 1974, Ham abandonó el grupo durante algunas semanas, siendo sustituido por el guitarrista y teclista Bob Jackson. Posteriormente, Ham regresaría (Jackson permaneció como teclista, pasando así el grupo a ser un quinteto) y finalmente sería Molland el que abandonaría de manera definitiva la banda en diciembre, un mes después de la publicación de Wish You Were Here, que fue bastante bien recibido por la crítica musical.


Fue en diciembre de 1974, concretamente el día 10, cuando saltaba la noticia: Warner Bros presentaba en un juzgado de Los Angeles una demanda contra Stan Polley y Badfinger. Al parecer, el gestor de la banda se había apropiado del dinero de los adelantos que la discográfica había consignado para los siguientes álbumes que todavía estaban por grabar. Fue entonces cuando los miembros de Badfinger descubrieron que Polley llevaba años robándoles y los había dejado prácticamente en la ruina. La demanda, además, paralizó la venta y promoción de Wish You Were Here y dejó en suspenso la grabación del siguiente disco del grupo, Head First (que finalmente no se editaría hasta el año 2000).
Fue un golpe durísimo para la banda. Polley se había llevado su dinero y estaba en paradero desconocido. Pete Ham quedó especialmente afectado  por los problemas económicos; acababa de comprarse una casa, tenía un hijo pequeño y su novia, Anne Herriot, estaba embarazada. A ello se sumó que la carrera de Badfinger había quedado paralizada y eran incapaces de encontrar nuevos representantes; nadie se atrevía a trabajar con ellos por sus problemas legales. El estado anímico de Ham se volvía más y más sombrío cada día que pasaba. El 23 de abril de 1975 las autoridades norteamericanas comunicaban a la banda que todo su dinero se había esfumado y no había expectativas de que fueran a recuperarlo en un plazo corto de tiempo. Esa noche, Ham y Evans salieron a ahogar sus penas en alcohol. Evans dejó a Ham en su casa a las 3 de la mañana del día 24. A la mañana siguiente, su novia Anne encontraba su cadáver en su estudio. Se había ahorcado y había dejado una nota de suicidio dirigida a su novia y a su hijo Blair que decía "Anne, te quiero. Blair, te quiero. No podré amar y confiar en todo el mundo. Esto es lo mejor. Pete. PD Stan Polley es un bastardo desalmado. Me lo llevaré conmigo" Le faltaban tres días para cumplir 28 años. Un mes después de su muerte nacería su hija Petera.
Tras la muerte de Ham, y la ruptura del contrato con la Warner en mayo, el grupo se disolvió y sus componentes tomaron distintos caminos. Polley sería condenado en 1978 a devolver una importante suma de dinero a la Warner, pero no sería juzgado por apropiarse del dinero de Badfinger, aunque si sería condenado en 1991 por malversación y lavado de dinero en otro caso.


En 1977 Tom Evans y Joey Molland, que llevaban algún tiempo apartados de la música, se reunieron de nuevo bajo el nombre de Badfinger, acompañados del batería Kenny Harck y el guitarrista Joe Tansin, para grabar dos nuevos discos para el sello Elektra: Airwaves (1979) y Say No More (1981). El rotundo fracaso de Say No More provocó que Evans y Molland volvieran a separarse; cada uno reclutó nuevos músicos y comenzó a dar conciertos bajo el nombre de Badfinger, lo que los llevó a un enfrentamiento personal y legal. El 18 de noviembre, ambos tuvieron una fuerte discusión por teléfono, a cuenta del reparto del dinero que Apple Records debía aún al grupo y de los derechos de autor de Without You, de los que Molland reclamaba una parte. La mañana siguiente, Tom Evans era encontrado ahorcado en un árbol del jardín de su casa en Richmond (Surrey). Sus problemas personales y económicos, su enfrentamiento con Molland y el recuerdo de la muerte de Pete Ham (que nunca llegó a superar completamente) le llevaron a tomar tan drástica decisión.
Tras la muerte de Evans, Joey Molland, Mike Gibbins y Bob Jackson formaron una nueva versión de Badfinger que dio una serie de conciertos entre 1984 y 1986. En la actualidad, tanto Joey Molland (bajo el nombre Joey Molland's Badfinger) como Bob Jackson siguen interpretando los viejos temas de la banda en conciertos por EEUU y el Reino Unido.

Los miembros de badfinger junto a George Harrison
A partir de la década de los 90 el interés por Badfinger creció entre los aficionados. Se reeditaron los álbumes de su etapa en Apple (incluido el Maybe Tomorrow que grabaron siendo todavía The Iveys), que estaban descatalogados, y se editó material nuevo, como recopilaciones y grabaciones en directo o canciones de los Iveys, así como el Head First, inédito desde hacía 25 años.

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